Filosofía/Pensamiento/Sociología

La obra de arte pierde su aura

“Arregló su campamento. Ya estaba instalado. Quedaba lejos de todo. Era un buen sitio para acampar. Había encontrado el lugar preciso. Allí estaba su hogar […]. Afuera estaba muy oscuro, había más luz en la tienda.”  Enciérrate en tu tienda de campaña lejos del mundo. Entra en la tienda. Hay más luz dentro que fuera. (Ernst Fischer)

En cierto sentido, esto, refleja el escapismo de la sociedad en el mundo moderno. Se trata de un estado de ánimo muy extendido dentro del mundo burgués.

Millones de personas, sobretodo jóvenes, se evaden de sus vidas vacías, empleos insatisfactorios, huyendo de toda obligación e ideología social. Sustituyéndolas como por ejemplo por (Facebook, Twitter, Whatssapp…) dependencias tecnológicas que nos acaban consumiendo al igual que lo hace la batería del móvil.

Pero al terminar el fin de semana o las vacaciones, nuestras vidas pierden todo el sentido del mundo. Nos sentimos empujados por un desastre próximo, como si de una tormenta se tratara. Las generaciones pertenecientes al mundo capitalista huyen de si mismas. Escapan de su zona de confort para plantar una tienda de campaña en medio de lo desconocido. 

El tema de la huida, reaparece constantemente en el proceso de desocialización de las artes. El abandono de una sociedad que se considera catastrófica para alcanzar un supuesto estado puro, es una temática e idea muy utilizada por algunos artistas. Lo podemos ver ya durante el romanticismo, en los inicios de la Revolución Industrial, donde ya se respiraba ese anhelo de huir de una sociedad tan confortable y burguesa. (Un claro ejemplo: “Naufragio de la esperanza” de Caspar Friedrich).

Y eso por eso que lo que mas pudre a la desocialización y a la deshumanización de las artes, es el surgimiento de la gran industria de diversiones. Dirigida exclusivamente para el consumo de masas. 

György Lukács no estaba tan lejos cuando decía que el concepto de mercadería, es el problema estructural y central de la sociedad capitalista. 

El capitalismo como cultura y la cosificación como civilización, convertida en la espina dorsal de la consciencia de la sociedad. 

El crecimiento del principio de mecanización, abarca a todas las formas de manifestaciones de la vida, incluido el arte. 

En este marco se ponen dos puntos en relieve: 

En primer lugar, los escritores y artistas de categoría que a menudo crean modelos artísticos, la industria del arte se los acaba apropiando, para imitarlos pero con un proceso mucho más rudimentario y asequible. Con el avance de la técnica de la reproducibilidad, el aquí y ahora deja de tener importancia, y las reproducciones pasan a ser independientes, de la misma manera que llegan a una mayor cantidad de público. Es decir, se multiplican las obras de arte al borrar las huellas del original, y, al mismo tiempo, las acerca al público que pasa a ser consumidor, espectador con una parte activa, con posibilidad de una apropiación crítica.  

En segundo lugar, otro error según Fischer, es que el arte ignore las necesidades de las masas y sea elogiado y comprendido por una selecta minoría. Esto lo único que hace es abrir terreno a las industrias de la diversión, donde estas finalmente solo acaban generando deshechos deshumanizados. Donde los modelos artísticos pierden su fuerza para convertirse en objetos frívolos. 

Por eso, cuanto mas se alejan los artistas y los escritores de la sociedad, más escombros se generan sobre el público.

Actualmente, el terror tan alabado y “tan libre” aparentemente de los modelos artísticos, no es más que un producto comercial del mundo burgués contemporáneo, donde el arte es convertido en un producto de libre circulación. Es la mala democratización del arte.

Y es que el arte de origen burgués acaba ocultando la verdadera naturaleza de la sociedad. La acaba convirtiendo en un instrumento ideológico de la clase dominante contraponiéndose al realismo socialista.

En definitiva,“la estandarización y producción en serie ha sacrificado aquello por lo cual la lógica de la obra se diferenciaba de la lógica del sistema social” (Horkheimer y Adorno, 2009: 166).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s