Otros

Hipocresía a fuego lento.

 ‘’Hoy se me ha roto el corazón” ‘’ Es el día más triste de mi vida’’ “Como hemos podido dejar que pase algo así” o “Soy incapaz de gestionar tanto dolor” Son solo algunas de las declaraciones con las que nos despertábamos el pasado martes 16 de abril, tras haber sido informados de la ‘’ terrible catástrofe’’ sucedida en París.

Rápidamente me dispuse a leer y releer los noticiarios en busca de perdidas o daños humanos, al ver que no había muertos ni si quiera dañados, respiré y pensé ‘’cuanta hipocresía’’. De inmediato retiré mis palabras, borre ese pensamiento y quise comprobar aquello que me temía. Encendí la televisión y ahí estaba, llamas en todas las cadenas; recuerdos de la majestuosa catedral en todas las fotos de mis seguidores de Instagram; portadas y portadas de periódicos en la que la protagonista no era ni más ni menos que aquella aguja, ahora desaparecida, y su caída, que dejaba perplejos a todos los allí presentes. Un auténtico bombardeo constante de información que penetra en nosotros y nos hace débiles, manipulables.

Que verdad era que todo el dolor que veía en las personas afectadas, no era más que un sentimiento infundado, una manipulación más de los medios, que borran y escriben a su antojo en lo más profundo de nosotros. Y los dejamos, y se lo permitimos, y no nos pica la curiosidad ni nos puede el ansia de saber la verdad, y los creemos, y nos dolemos. Dolor irreal, resultado de emociones que dejamos a merced de aquello que nos cuentan los grandes e influentes medios de comunicación.

¿Por qué nadie lloró la pérdida de gran parte de la mezquita Al-Aqsa? Podréis justificar que no se encuentra en Europa, que no es nuestro patrimonio, y yo me pregunto ¿ Se mide en km el dolor por la pérdida de una obra de arte? Pues no, es mucho más simple, y es solo porque no nos lo han contado. Nos informaron de pasada solo en algunos noticiarios televisivos, y esto no es más que la llamada ‘’espiral del silencio’’, que se trata de omitir aquello que no conviene contar, eso que no interesa que sepamos, y así resaltar una y mil veces sin que nadie le quite protagonismo, lo que consideran ´´verdaderamente importante´´.

De hecho, la mayoría de los datos que nos dan son erróneos, solo con el fin de crear un puro sensacionalismo en la población. Son mucho más impactantes titulares como ‘’sobrevivió a dos guerras mundiales y a la revolución francesa, y no ha sobrevivido a nosotros’’ o ‘’ 8 siglos de historia se desploman’’ , a que nos cuenten que verdaderamente la aguja caída es del siglo XIX y la techumbre dañada del siglo XVIII, siendo esta la cruda realidad. Las demás obras de arte que han sido dañadas se restauraran próximamente en el Louvre y darán trabajo a cientos de restauradores cualificados.

No podemos olvidar las grandes sumas de dinero donadas, por el puro interés y beneficio de darse publicidad, medallitas y galones que se ponen las grandes y ricas empresas, que buscan limpiar su imagen, y quizás algo más… Louis Vuitton o L`oreal son solo algunas de las marcas interesadas en dar a conocer su bonito y ‘’desinteresado’’ gesto. Incluso se ha pedido a los ministros franceses que donen su sueldo del pasado día 15 de abril, y hasta han abierto una cuenta en la que cualquier ciudadano de a pie puede ingresar generosamente la cantidad deseada. Si es que cuando quieren, desde luego ideas no le faltan. Ah! Y por supuesto también está el Vaticano, que ha donado unas palabras de agradecimiento por medio del Papa Francisco, a todo aquel que haya colaborado en las donaciones monetarias. Sí, unas palabras, y nada más.

La hipocresía no deja de crecer alrededor de todo ese aura que envuelve la impetuosa catedral, y lejos de quitarle importancia a todo lo ocurrido, solo busco quizás llenar de veracidad los hechos acontecidos. Nada es lo que parece, y desde luego debemos concienciarnos de que siempre nos van a contar la mitad de la mitad. Gracias a todos aquellos, que no se callan, que no se conforman, que se cabrean, que se enfadan y que investigan hasta llegar a lo real, que crean sus propios sentimientos y no se dejan influenciar.

Y que cierto es aquello de que una mentira mil veces contada, se convierte en verdad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s