Cine/Imagen/Sociología

PETRA o la fragilidad del estructo familiar

¿Y tu padre como es?

¿Mi padre? Buena pregunta. Mi padre es…es complejo, es difícil de describir. No se, es alguien que puede ser encantador, como puede ser muy perverso…muy cruel.

¿Cruel?

¿Pero contigo también?

Si, a mí me desprecia bastante básicamente, porque no soy como el.

Petra es una tragedia griega, un drama ahogado. La película se estructura en seis capítulos desordenados en el tiempo mediante los cuales vamos construyendo la composición narrativa. La obra de Jaime Rosales es un volcán de episodios dramáticos; heridas, sufrimiento, complejidad, enigmas, mentiras, más heridas, algunas abiertas, otras por abrir. No encontramos el grito, ni el llanto, pero persiste la estela de dolor perpetuante en cada minuto del filme.  

Petra tras la muerte de su madre decide ir en búsqueda de su padre, tema tabú en la familia. Su indagación le conduce a L´Empordà donde conoce a Marisa y a Jaume. Jaume es el artista aburguesado, arrogante y narcisista de la poesía romántica, encuentra su placer en la contemplación del sufrimiento ajeno. Tras que éste niegue ser el padre de Petra, la joven comenzará una relación sentimental con el hijo del matrimonio; Lucas. Una vez afianzada la relación, con el embarazo de Petra y Lucas, Jaume opta por hablar con Petra y admitirle que mintió y que en realidad sí es su padre, lo que provocará el suicidio de Lucas al ser incapaz de soportar la presión de tener una hija con su hermana. Si bien, la muerte de Lucas fue producto de la perversidad de Jaume, tras la muerte de su hijo, Marisa, consternada, le confiesa a Petra que Lucas en realidad es hijo de otro hombre.  El único vestigio de amor es entregado por parte de la joven pareja, todas las demás relaciones familiares se construyen bajo el sustento del odio.

La familia es la primera institución social básica, fuerza estructuradora aparentemente inquebrantable, primordial ante cualquier elemento externo. La figura del padre como eje vertebrador de la unidad familiar dentro de una configuración absolutamente patriarcal. La ideología marxista critica en su teoria la figura homónima del padre autoritario, prepotencia del varón, siendo el padre la primera fuerza de opresión de carácter dominante, el primer núcleo al que debemos enfrentarnos para erradicar la jerarquía familiar. Para Berger y Thomas Luckmann la familia es un constructo social que habita en el imaginario colectivo y que interiorizamos en carácter individual, ejerciendo el rol al que estamos destinados.  En la estructura familiar predomina el sentimiento de pertenencia como uno de los pilares principales sobre los que aferrarnos. De esta manera establecemos un reconocimiento que puede provocar una mayor fragmentación social; optaremos por defender a los nuestros frente al resto. Petra ante la ausencia de un núcleo de pertenencia aspira a crear el suyo propio con Lucas y con la hija que esperan.  

Contrariamente a la teoría marxista, Hegel defiende que una vida hermosa, libre y feliz ha de surgir mediante el desarrollo de un primitivo parentesco familiar, de una raza que, desde su origen está unida por la naturaleza. Si nos guiamos a través del pensamiento Hegeliano podríamos pensar que no podemos entender al individuo sin su red familiar, ya que ésta le constituye. Sin embargo ¿hasta qué punto realmente somos necesitados de una unidad familiar?  Siguiendo la regla de tres ejercida por Hegel los niños huérfanos serán incapaces de desarrollar una vida plenamente feliz. Pero, ¿No son acaso más fundamentales las relaciones que establecemos en carácter individual con las personas con las que optativamente decicimos relacionarnos? Según las teorías formuladas, la relación que establecemos con nuestra familia obligatoriamente tiene que ser complaciente. Si bien, la familia no necesariamente es un espacio satisfactorio, puede ser todo lo contrario; gente relacionada entre sí por una categoría de parentesco, pero no conectada. ¿Nos sentimos obligados a amar a nuestra familia por una relación más biológica que sincera?


Petra tiene la necesidad de conocer a la figura invisible de su padre, quien resulta ser una persona cínica y maquiavélica. Entra entonces la variante en las relaciones; cambian los ojos con los que miramos a aquellos con quienes tenemos un lazo de cualquier tipo. La película va atravesando el telón de la duda entre las relaciones que atan a los personajes, es entonces cuando nuestra visión hacia ellos se modifica, provoca un sentimiento concreto; cuando Jaume asegura que no es padre de Petra, en parte habita en nosotros un sentimiento de tranquilidad. En el momento en el que se hace la verdad con el sucesivo suicidio de Lucas encontramos la ira. Con la posterior información del verdadero padre de Lucas, sentimos frustración. Nos sentimos afectados psicologicamente cuando encontramos anomalias dentro de la estructura familiar. Pero, si somos capaces de desligarnos de todo ello, la relación que nos ata con la familia son solo palabras, titulos o etiquetas, que podemos en mayor o menor medida ignorar. ¿Acaso variaria la relación entre Lucas y Petra siendo hermanos pero sin saberlo? ¿No estamos pues ante una construcción social que hemos creado?

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