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La sutil línea entre inspiración y plagio.

En ocasión de la pasada semana del arte de Milán, la Fundación Nicola Trussardi ha promovido la instalación del artista ghanés Ibrahim Mahama. El artista ha revestido con bolsos de yute los dos edificios neoclásicos, ex bastiones de los aranceles de Puerta Venecia en Milán. La obra, nombrada “A Friend”, fue expuesta desde el 1 hasta el 14 de abril.

Ibrahim Mahama, “A Friend”, Milán, Bastiones de Puerta Venecia, 2019.

 

Mirando las fotos, pronto se me ocurrió una pareja de artistas y pensé: “¡plagio!”.

Los artistas en cuestión son Christo y Jeanne-Claude.
Christo, el artista búlgaro máximo exponente de la land art, suele “empaquetar” edificios. Desde los Sesenta, junto a su mujer Jeanne-Claude, desarrolló diferentes proyectos en muchas ciudades del mundo recubriendo con inmensos paños monumentos y edificios. Uno de los ejemplos más conocidos es la Kunsthalle de Berna en el 1968. La pareja, en la misma ciudad de Milán, recubrió con paños de polipropilene dos monumentos en el 1970: la estatua de Leonardo da Vinci en plaza de La Scala y el monumento a Vittorio Emanuele II en plaza Duomo.

Christo, “Kunsthalle Bern – Packed”, Berna, Suiza, 1968.

Mi pregunta es: ¿podemos hablar de plagio? ¿O simplemente el autor de “A Friend” se inspiró en la celebre pareja?
¿Dónde está el labio y sutil confín entre inspiración y plagio?
¿Podemos considerar estas dos obras distintas, en lugares distintos, en épocas distintas, una copia la de la otra?

Uno de los principios fundamentales del derecho de autor se basa sobre el hecho que las ideas cuanto tales no se pueden proteger. Y es justo porque la creatividad y la libertad de expresión son algo ideal y liquido que elude el concepto de “propiedad”. Una idea tiene que ser libre de saltar de lugar a otro para mezclarse con otras ideas y dar vida a algo nuevo.
Lo que sí, se puede proteger, es la expresión formal de una dicha idea. La obra que representa determinada idea. La manera subjetiva en la que el artista expresa su percepción de la idea.
En este caso concreto, entonces, el hecho de “empaquetar” un edificio no se puede tutelar. Lo que podemos proteger, pero, es el determinado edificio recubierto con sus características especificas. La obra en si misma.

Ibrahim Mahama, tomando como punto de partida los ex bastiones de los aranceles, quiere llevar la reflexión sobre los temas de los confines entre países, la circulación de personas y mercancías, temas muy actuales y debatidos hoy en día.
La reflexión de Christo en vez es diferente y más conceptual. Él quiere interrogarse sobre la relación en un dado elemento en el espacio y juega con la presencia/ausencia de este último.

A una segunda y más atenta mirada las obras me parecen diferentes, todavía pero tengo una duda que me deja pensar que la obra del artista ghanés falte de originalidad, aunque excluyendo el plagio en sí.
Lo en que me fijo es que los dos, de todos modos, han recubierto un edificio con paños.
Como ya citado, la idea de recubrir un edificio no puede ser susceptible a medidas de protección. Aunque hayan recubierto dos edificios distintos, en épocas distintas y con modalidades diferentes yo no estoy totalmente convencida que Ibrahim Mahama haya tomado simple inspiración de Christo y Jeanne-Claude.

¿El hecho que expriman dos conceptos diferentes puede excluir el plagio?

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