Otros/Sociología

La cultura como arma

Desde 2015 el portal The Soft Power 30, responsabilidad de la agencia de comunicación Portland y del Centro de Diplomacia Pública de la Universidad de California, se ha encargado de establecer anualmente una clasificación de los países con mayor poder blando.

El término ‘poder blando’ fue acuñado por Joseph Nye allá por los 90 para referirse a las herramientas culturales (incluyendo gobierno, educación, deportes, presencia en medios, empresas, etc.) que los estados empleaban para posicionarse a nivel internacional sin necesidad de recurrir a las armas- debido al nuevo estado de pacifismo en occidente tras todo lo experimentado en el siglo XX- o a la coerción económica. De este modo, los modelos culturales de algunos países comenzaron a imponerse sobre otros que terminaban por admirarlos.

Un buen ejemplo de como funciona el poder blando es la India. Hace décadas este era un país del que poco conocíamos más allá de su superpoblación y algunos artículos de National Geographic. Pero de algún modo, ha ido asentándose progresivamente en nuestras mentes como una cultura fascinante y llena de tradiciones, casi un producto que necesitamos consumir (aunque este asunto ya nos llevaría al tema de la cultura del turismo). Por supuesto, esto tiene diversas causas, pero es innegable que también le debe mucho a una gran inversión en imagen y promoción apoyada por la gran industria de Bollywood. Sin embargo, su influencia no es tan potente como la de Estados Unidos, Francia o Inglaterra, ejemplos a los que las sociedades globales no solo admiran, sino a los que aspiran.

Y, por supuesto, el gran compañero del poder blando es la globalización. Actualmente se mantiene una imagen muy positiva y democrática de la red, el ‘Soy yo quien escoge qué consumir’. Pero, sin meternos en teorías conspiranoicas, no nos damos cuenta de cómo a través de estos medios globales se nos condiciona constantemente, de que a través de herramientas como internet se produce lo que algunos denominan el neocolonialismo. Los estados se crean un perfil social que solo deja ver lo más bonito y estereotipado, mediante la exportación de su cultura se crean una imagen progresista y de vanguardia, lo que crea en los receptores un sentimiento de admiración y emulación, causando la asimilación de los valores y modelos del estado dominante.

Los estados constantemente han bombardeado y bombardean sus productos culturales al resto de países, de modo que han comenzado a empujar e incluso hacer desaparecer por completo las culturas locales. Está creándose una cultura global -por supuesto basada en esquemas occidentales y estadounidenses- por la que los productos culturales como el cine o la música ya no se producen ni juzgan en función de su contexto propio, sino que ahora han de responder a un patrón global. Las culturas están comenzando a desaparecer o, en los mejores casos, quedando reducidas a una serie de estereotipos destinados a satisfacer al turista.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s