Pensamiento

La conmoción del alma y la vida sin valor.

¿En qué momento el polvo que antaño se elevaba como un dios de arcilla despierta un sentimiento que, ante vidas cortadas, se esconde?

Vivimos en una sociedad donde la destrucción, el arrebato de vidas inocentes y el caos forma parte de una nube que se eleva por encima de nuestras cabezas, tocándonos levemente y creando en ella el sentimiento de miedo que se esconde tras la idea de sociedad del “ bienestar” que se nos vende. Todo lo que nos rodea es un producto que consumimos, que nos hace todo más accesible; vivimos en una sociedad donde tenemos todo lo que necesitamos y más, mucho más. En nuestros museos se exhiben los restos de civilizaciones que se desvanecieron hace siglos pero sobre las que especulamos partiendo de todo el arte que de ellas se conserva pues es, a fin de cuentas, lo que importa de ellas- Vivimos en una sociedad globalizada y deshumanizada donde, lo más importante, es el poseer, el deleite visual y sensorial, el disfrute del alma y, de vez en cuando, del cerebro, y que podemos adquirir de formas cada vez más cómodas. Vivimos en una sociedad de la que no interesa despertar, donde una falsa seguridad se nos asegura día a día en las noticias alejando todos los males y situándolos en lugares en los que “zona de conflicto” sirve como apellido.

Es la sociedad del consumo, del arte embotellado, del mármol en pedestal, de la performance, de lo llamativo y nuevo, del arte como objeto y de la vida sin valor.

¿Por qué nos importa tanto? ¿Qué es lo que nos lleva a sentir tanta frustración saber que el arte está siendo destruido?

Es el arte convertido en polvo lo que nos hace despertar de nuestro sueño de perfección; es la valorización de lo destruido, de lo que fue y ya no será, de la mano del artista cortada y destrozada por mazas, es todo ello lo que nos hace revolvernos en nuestros asientos. Son esas imágenes del alma artística, de los dioses y las ciudades convertidas en polvo y trozos rotos inconexos lo que nos llena de malestar, de un malestar que llega a lo más profundo de nuestro ser y que nos hace maldecir a los culpables de la destrucción, la muestra de que el hombre siempre ha estado por encima de todo lo demás, del egocentrismo que desafía al dios plasmándolo sobre lo matérico.

Es la destrucción del arte lo que nos despierta de nuestra hipocresía. Es asumir la culpa al pensar que una vida al otro lado de nuestras fronteras carece de valor, que una ciudad arrasada hasta los cimientos no es más que un puñado de ladrillos rotos y calles con escombros, siempre y cuando tenga de apellido “zona de conflicto” y no nos influya más que el minuto que recibe de atención en los telediarios.

¿En qué momento pasamos de observar consternados la muerte de inocentes a ser algo cotidiano pero ajeno a nosotros? ¿Cómo es posible que la imagen de miles de personas huyendo de lo que una vez fue su casa no despierta en nosotros más que un poco de lástima? Estamos tan inmersos en nuestra burbuja de comodidad y falsa seguridad que la posibilidad de dejar entrar a aquellos que huyen como forma de sobrevivir se presenta como un problema ante los poderosos.

Deberíamos reflexionar acerca del rumbo de nuestra vida, de la sociedad en la que vivimos y de los valores que, indirectamente, dejamos que marquen lo que sentimos.

Es el silencio aterrador que sigue a la explosión, el grito mudo en la cara de quienes sobreviven y el polvo que lo cubre todo lo que debe despertar la necesidad de hacer algo, de servir de mano auxiliadora y de dejar de ser espectadores del espectáculo del caos. Es momento de dejar de lado lo que entretiene, lo que sirve de deleite a nuestros sentidos, de dejar de sentir que las lascas de lo que, en un momento formó parte de una muestra del ingenio artístico de una civilización, son lo que de verdad importa.

Es momento de olvidar que la arcilla y el mármol valen más que un futuro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s