Cine/Imagen

El cine “low cost” nos malcría

Entusiasma abrir el periódico y ver las cifras históricas que ha alcanzado La Fiesta del Cine: 1,8 millones de espectadores en la última edición, 98% más que 2012 y un 663% más que los tres días anteriores. La edición del 31 de marzo, 1 y 2 de abril de este año, ya han superado las cifras con 2 millones de acreditaciones para esta gran celebración. No puedo evitar que la pequeña cinéfila que hay dentro de mi salte de alegría. Pero de repente recuerdo a Luis Buñuel en sus memorias “no me gustan las estadísticas, es una de las plagas de nuestra época”, y me hace reflexionar: ¿Qué más dan los números y los cálculos si la gente continúa sin ir al cine y las salas se siguen cerrando? ¿Qué pasa con el tiempo que no es festivo en el mundo fílmico?

La Fiesta del Cine y los Miércoles al Cine son eventos organizados por productores, exhibidores y distribuidores que han creado un efecto avalancha en los espectadores, elemento que parece dar la razón a quienes atribuyen esa falta de asistencia a los altos precios de la entrada. Pero las cosas nunca son tan simples. Una de las dificultades que está sufriendo el cine es la crisis de la exhibición. Hay que tirar de la creatividad en momentos complicados por el bien del futuro del séptimo arte; porque ya no llega con un póster para atraernos a las salas y hacernos pagar una cuantía considerable por ver un filme. Los propios agentes del cine son los malos de esta peli, que no quieren oír hablar de disminuir los precios. El 80% de la red de distribución cinematográfica de nuestro país está en manos de “majors” estadounidenses, por lo que se debería revisar este sistema en  circunstancias de crisis, pues los nuevos hábitos de consumo y las técnicas modernas han modificado el escenario tradicional. ¿Por qué no desafiar los métodos de exhibición y distribución clásicos para evitar la desaparición de las salas de proyección?

La gente ha dejado de ir al cine, es una realidad. Y mientras que unos hablan del elevado precio de los tickets, la Academia del Cine sigue acusando a la piratería y al IVA de esta situación. Sin duda, el incremento de esta tasa ha agredido seriamente al sector en un momento en el que el consumo audiovisual es imponente. Pero tengo la sensación de que ni los cines ni la televisión han logrado alcanzar el ritmo de ese consumo real, algo que provoca la búsqueda de caminos alternativos por parte de los espectadores para poder ver otras programaciones. Los casos son diversos, entre ellos la serie Breaking Bad, solo emitida en nuestro país por dos televisiones autonómicas (TVG, 7 Regional de Murcia) o el desastroso final de Cómo Conocí a Vuestra Madre, visto online esta semana por la mayoría de sus seguidores, será emitido en Neox dentro de algunos meses. Y muchos no estamos dispuestos a esperar: si descargamos series es porque la oferta oficial no satisface la verdadera demanda. No obstante, en España ya comienza a ser posible acceder a series de mercados como el norteamericano prácticamente al mismo tiempo, y ha tenido como consecuencia la disminución de las descargas.

Y al igual con el cine. La piratería existe porque la cartelera es poco variada y convencional. Si las descargas o el visionado online fuese la única causa del abandono de las salas por parte de la sociedad, la reducción de los precios de La Fiesta del Cine no hubiese tenido un efecto tan resonante sobre la demanda. El declive de la asistencia tiene como principal causa no la piratería, sino la oferta rígida y los precios elevados. En definitiva, buena parte de la solución sería que la industria cinematográfica revisara los precios y proporcionara una oferta rica en contenidos para que volviésemos a ocupar las butacas.

En realidad lo primero que se ha perdido es esa complicidad que existía en los antiguos cines de barrio, en favor de las enormes y cómodas multisalas de los centros comerciales. El ambiente, la compañía y la sala se combinaban armónicamente convirtiendo la proyección en un momento mágico. Pero ir al cine ya no está dentro de nuestros planes habituales, porque es un lujo para los ciudadanos y un objeto de simple ocio y recaudación para el gobierno. El cine sobre todo como actividad social se echaba de menos, por eso impresionan las imágenes de lo acontecido estos días.

Imagen

Y si, La Fiesta del Cine es motivo de celebración, pues es muy placentero contemplar oleadas de gente a la entrada de las salas para ver la magia formato pantalla. Pero no convirtamos ese día en otro San Valentín (hay que mostrar amor cada día, no uno al año). Todas las semanas deberían ser la fiesta del cine, convertir este espectáculo en una costumbre, no en una excepción.

“No nos importaba si el cine era arte o no. Eso sí, nos gustaba el humor y la poesía que encontrábamos en él”. Vuelvo a Buñuel en Mi último suspiro porque muestra que el cine es mucho más que recaudación, o buenas y malas películas.

Si no queremos que iniciativas como esta no se conviertan en pan de hoy, pero hambre para mañana: volvamos a llenar las salas.

Anuncios

Un pensamiento en “El cine “low cost” nos malcría

  1. Creo que es muy interesante lo que dices de recuperar el cine como actividad social. Parece que las nuevas tecnologías provocan una especie de ”autismo” comunicativo y cada vez se hace más raro ver películas en compañía de mucha gente, con las beneficiosas consecuencias que eso conlleva.
    Por otro lado creo que el tema de la Fiesta del cine no deja de ser un reflejo más de la llamada ”Lógica del evento” y que realmente si el cine quiere buscar una solución a largo plazo no puede fijar su atención solo en los precios, por determinantes que estos sean. Para mi lo verdaderamente importante es que las salas nos den motivos por los que prefiramos ir al cine en lugar de quedarnos en casa, algo que se está llevando a cabo a través de las películas en 3D, tecnología de la que no todo el mundo puede disfrutar en su domicilio. Yo por ejemplo hecho en falta más salas en las que se proyecten películas en versión original (con el inevitable conflicto que eso conlleva en España por su tradición en actores de doblaje), o una mayor variedad de la cartelera, demasiado dependiente de esas majors americanas que comentas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s