Diseño/Moda

El regreso del kimono

El kimono, esa prenda controvertida propia del atuendo tradicional japonés está regresando a nuestras tiendas. En Japón fue de uso común hasta la época de la posguerra, creados con técnicas tradicionales y finos materiales son considerados grandes obras de arte.

Como sabemos es una prenda que no está restringida al uso de las mujeres sino que también lo usan los hombre y los niños. Lo más curioso sobre los antiguos kimonos es que viendo la longitud de las mangas y el colorido puedes adivinar el estado civil y económico de la persona que lo lleva y lo más complicado es que existen diferentes clases de kimonos que deben usarse dependiendo de la ocasión y las estaciones del año. Resumido de esta forma no parece tan difícil, pero la complicación es de tal magnitud que los propios japoneses toman clases llamadas kitsuke sobre como ponerse el kimono y sobretodo, como combinarlo.

Ahora vivimos en un mundo globalizado, por lo que no resulta llamativo ni novedoso hablar sobre el kimono japonés pero de hablar sobre el kimono a ponerselo la cosa cambia, al igual que los japoneses visten desde hace siglos con ropa Occidental, parece que el kimono vuelve a estar de moda y se reinventa de forma que no tenemos porque ir a clases de kitsuke para ponernoslo sino que se mezcla con vaqueros, camisetas básicas y los pesados collares ,de colores chillones, de los años 50. Y es que la moda siempre vuelve.

Si nos remontarnos a los inicios de como llegó a nosotros, a la popularización del kimono y por lo tanto la cultura oriental en Europa, vemos que tuvieron lugar en una fecha concreta, 1854, durante el llamado período Meiji. Japón se abre al mundo y pronto comienzan a darse una ola de exposiciones, galerías y revistas que difunden las famosas estampas niponas del Ukiyo-e, pinturas flotantes y cálidas novedosas para sus contemporáneos occidentales. Entre los artistas más destacados, cabe señalar a Utamaro (1755-1806), HokusaÏ (1760-1849) y Hiroshige (1797-1858), tres artistas que expusieron su obra en París y que al igual que las estampas de Ukiyo-e, sedujeron a artistas como Manet, Renoir, Monet, Degas, Gauguin o Tolouse-lautrec. Así, pronto se puso de moda lo exótico, por lo que en el siglo XVIII era habitual el uso de los elementos de la cultura japonesa para crear ese tipo de ambientes con fines evasivos. De ahí la utilización de biombos, kimonos, abanicos, flores (como lirios y crisantemos) sombrillas y porcelanas. Los tejidos japoneses, de igual modo, comenzaron a importarse a Europa y las mujeres que podían permitirse las delicadas sedas comenzaron a confeccionar los kimonos adaptados a las necesidades de la moda Europea. Por otra parte, la representación del kimono pronto se dejó ver en pinturas de artistas como el ya mencionado Monet:la japonesa, donde ya somos participes de una curiosa reinterpretación al tratarse de su mujer ataviada con un kimono colocado de una manera diferente y con aires andaluces y la obra de George Hendrink Breitner, un artista que retrató a una chica holandesa llamada Geesje Kwak. Así llegamos a las primeras muestras de interpretación del kimono en Europa.ayame_iris_vestido-h 1870

Un ejemplo de ello que todavía conservamos es un traje de calle de 1870. En él se puede apreciar la silueta definida por el corsé y el polisón en un vestido que originariamente era un kimono. Está bordado con motivos florales tradicionales donde los hilos metálicos destacan sobre un fondo de terciopelo oscuro. Los kimonos propiamente dichos sólo se utilizaban como prenda para andar por casa por su comodidad entre las mujeres de la época pero su función y apariencia fue cambiando con el paso del tiempo hasta llegar a la actualidad. Un ejemplo de ello es la obra de la diseñadora de moda Tsumori Chisato, que en el 2006 dio a conocer Kawaii una colección de sus obras de arte basadas en los nuevos kimonos del siglo XXI, pero como ella podríamos citar a otros muchos diseñadores que bebieron del influjo japonés como Susan Cianciolo (1983) o Isaac Mizhrahi con el vestido X de hilo y cintas para la primavera de 1990. Ahora el kimono regresa una vez más con otras reinvenciones al igual que ocurría en el siglo XIX, se adapta a las necesidades de la moda Occidental a modo de vestidos y blusas y estoy segura de que los estampados atraerán a más de una, pero ¿que pasa con los hombres? ¿Vuelve también el kimono para ellos? Creo que la sociedad occidental todavía no está preparada para ver a hombres en kimono y con eso me remonto a lo que ocurrió cuando se intentó instaurar la falda masculina, solo para unos valientes, tras la influencia de la tradición escocesa. Y es que nos guste o no, el kimono está de vuelta aunque todavía no para todos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s