Diseño de interior

Si se ve bien, puede no estar bien

En los últimos años parece que la sociedad cada día más se obsesiona por la decoración de sus viviendas, convirtiéndose en ocasiones en algo perjudicial para el confort de estos espacios. Como su propia definición indica el interiorismo es “el arte de acondicionar y decorar los espacios interiores de la arquitectura”, pero en ocasiones parece reducirse a decorar y no a acondicionar.

Esto sucede porque nuestros hogares pasaron a formar parte de nuestra apariencia hacia el exterior,  y en ocasiones se utilizan para presumir del gusto que no se tiene, ya que  muchos decoran o mandan decorar sus casas, y el resultado es un conjunto de estilos que desconocen, pero que creen que están de moda.

En la obra El elogio de la sombra de Junichiro Tanizaki, se hace una reflexión sobre la estética tradicional japonesa, valiéndose del método comparativo para describir y resaltar el gusto nipón yuxtapuesto a la idea de Occidente. Leyéndolo descubrimos muchos de los elementos que nunca adoptamos del gusto oriental,  y nos damos cuenta de cuantas cosas nos perdemos y la cantidad de ellas que deberíamos de aprender.

Los espacios orientales y los occidentales siempre distaron mucho en cuanto a decoración, pero opino que nuestros espacios deben semejarse cada vez más, y no en un sentido chic, sino en un sentido práctico. Deberíamos dejar de preocuparnos por tanta apariencia y apostar por la pura sencillez y la mínima ornamentación, lo que no significa ser poco detallista o soso, es más bien darle la importancia que se merece a la decoración, y aprender a ser decoradores selectivos.

La penumbra, la opacidad, el espacio vacío y la pátina que el tiempo acumula en los objetos, son algunas de las preferencias estéticas orientales que toca a la largo de su obra Tanizaki y son los elementos que caracterizan ese equilibrio de los interiores japoneses. Sin embargo nosotros insistimos en lo nuevo, en los brillante, en lo bien iluminado, en lo inútil y en la decoración de cada milímetro, convirtiendo así nuestros hogares en verdaderos parques temáticos, pero nada prácticos.

Decorar no es tarea fácil, más bien opino que es una ardua labor, ya que nuestras casas no son museos, y no podemos ir amontonando en ellas todo lo que nos guste, ya que la principal función de acondicionar una vivienda es dotarla de comodidad, no es confeccionar un escaparate. Por lo tanto debemos discernir entre los que nos imponen como ideas de belleza y placer, y lo que uno verdaderamente considera como tal, para poder desarrollar una estética personal.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s