Imagen/Otros/Redes/Sociología

El arte por accidente

La mayoría de los que leen estas líneas pertenecen a alguna red social, poseen móvil de última generación con conexión a Internet, y muchos habrán cambiado el modo en el que se informan de la actualidad, han dejado de comprar el periódico en su formato de papel ya que hoy tenemos la posibilidad de leerlo online y continuamente actualizado. Los tiempos corren, más bien vuelan. Por lo que si no queremos quedarnos atrás ya podemos empezar a volar con ellos.     Mi abuela dice que ahora el mundo está loco, que ahora todo es muy rápido, vertiginoso, volátil, todo se pasa de moda al día siguiente de haber salido a mercado y los bebés ahora vienen con un móvil debajo del brazo; yo le respondo que eso era ayer, que ahora vienen con un ipad.

Tiene razón, y no voy a defender que esto sea del todo bueno, porque no lo es, hace que olvidemos ciertos valores que son importantes para la vida en sociedad; pero por otro lado, queramos o no, somos una sociedad de consumo y producción en la era tecnológica, y ¿Qué podemos hacer al respecto? Adaptarnos, aprovecharlo y disfrutarlo.
No tiene nada de malo, correr está bien, pero volar es excitante, las novedades y los cambios son intrigantes y hacen nuestra vida menos monótona.

En un proceso somático, el arte como testimonio del tiempo que lo produce, se ha ido adaptando, como es lógico, a las nuevas formas y desarrollos tecnológicos y de comunicación que constituyen el medio de expresión en la sociedad actual habitual. Pollock dijo que cada edad tiene su propia técnica; y es cierto, nadie puede negar que a día de hoy el artista contemporáneo, en general ya no pinta cuadros, ahora se hacen proyectos, se trabaja con las nuevas tecnologías para crear discursos artísticos. Esto es lo que hace referencia y constituye el New Media Art,  una estructura abstracta que logra la desmaterialización de la obra de arte. Como ejemplo de este cambio me gustaría nombrar el Adobe Museum Digital Media, que nos permite reflexionar sobre la importancia de los medios digitales en nuestras vidas, se trata de un no-lugar de gran interés ya que  es una idea realmente nueva y original, una estructura virtual que es la viva imagen del presente. Creo que no me hace falta decir que es muy recomendada su visita.

Pues bien, está claro que como espectadores lo que buscamos hoy no es lo de siempre, los receptores hemos cambiado, buscamos apuestas más arriesgadas acordes con los tiempos. Es necesario que desarrollemos nuestra propia tipología de creación artística.

Dentro de esta contextualización general sobre lo loco que se esta volviendo el mundo, pretendo hablar de un tipo de arte que reabre el debate que nunca se cierra, el debate que es actualidad desde tiempos inmemorables, ¿Qué consideramos obra de arte?

Esto de lo que hablo es el Arte Glitch. En sentido técnico, un glitch es un fallo temporal, un pequeño error que no afecta de manera grave al sistema (se trata de esa distorsión en la imagen o ese “bip bip rrpgffff” que escuchamos en un archivo de audio). Este concepto comienza a hacerse oír a mediados del siglo pasado pero es ahora, en este mundo en el que buscamos la perfección tecnológica, cuando utilizamos un error  para convertirlo en arte. Ya no es un accidente anecdótico sin más, si no que es arte por accidente.

En este sentido, el glitch, o el error, es un camino, como tantos otros para la creación, un camino de resultados inesperados. La estética Glitch, según Iman Moradi, teórico de este tipo de arte, busca seleccionar algunas regiones de interés y manipularlas digitalmente para producir imágenes que son agradables al artista. ¿Hacer una obra de arte a partir de un fallo digital? ¡Madre mía, qué locura!

Realmente esto me parece algo fantástico ya que me recuerda al dadaísmo, cuando un objeto aleatorio era manipulado para crear una obra de arte como hizo Duchamp con su Fuente o su Botellero. El dadaísmo, un arte que fue tan criticado en su tiempo, que supuso un escándalo, y que hoy está tan consolidado y todos vamos a verlo y a aplaudirlo a los museos. ¿No?

Mucha gente no duda en decir contundentemente que hoy cualquier cosa es arte. A estas alturas de la vida, cuando parece que ya está todo inventado, si algo te sorprende, te asombra y produce una experiencia estética o incluso inquieta de algún modo, si algo ha llegado a ti para ser expresión y testimonio de su tiempo, es susceptible de ser arte.

A día de hoy se puede hacer arte con cualquier cosa y está demostrado que cada vez disponemos de más medios para ello, ¿Por qué no utilizarlos? No podemos seguir anclados en el óleo y en el pincel, tampoco en el objeto artístico…eso ya está hecho, ya está inventado. ¿Por qué no ahora hacer arte del error? Y ya de paso recordar que, aunque cada día estemos un paso más avanzado hacia la perfección de la tecnología, seguimos siendo seres con imperfecciones y con fallos, por lo que nuestras creaciones también tienen fallos. El arte Glitch está decidido a demostrar que los errores pueden ser bonitos y causar placer estético. De vez en cuando lo malo es mejor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s